El tiempo de la gestación es un momento de vida pleno de crecimiento y aprendizaje, tanto para la mujer embarazada como para la pareja.
Es una hermosa oportunidad para conectarse con el Yoga por primera vez, ya que éste aporta ayudas específicas, acompañando a la mujer embarazada en los cambios físicos y emocionales que comienzan.


Las posturas del yoga se adaptan a los distintos trimestres del embarazo y realizan un profundo masaje, elongando los músculos y tonificándolos, para lograr con naturalidad una postura cómoda y correcta que sostiene el creciente peso del abdomen, y prepara a la mujer para abrirse física y emocionalmente a la vida que se expresa a través suyo.
Aprender a respirar profunda y serenamente desde el comienzo del embarazo es la mejor herramienta para relajarse y acompañar todo el trabajo de parto sin resistencias y plena de energía.
En las clases grupales –a partir del tercer mes y hasta el momento del parto-, además del trabajo corporal, compartimos vivencias e incorporamos conocimientos sobre lactancia, masaje del bebé, preparación para el puerperio, con videos y material gráfico. En el último trimestre el hombre se integra en encuentros especialmente destinados a favorecer la comunicación entre la pareja y su bebé, aprendiendo los códigos propios de cada pareja que puedan ser útiles en el momento del parto.
La práctica del Yoga nos ayuda a conocernos mejor, abrir nuestras emociones y de ésta forma vivenciar con plenitud la experiencia de una maternidad y paternidad más
consciente y feliz.

